SU MADRE

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martes, 13 de noviembre de 2012

LUZ PARA LA HUMANIDAD

  

PADRE J. LEOZ


Sí, Señor, así te vemos y así te sentimos
Desde el día de tu llegada a nuestro mundo
alegraste la noche oscura del hombre.
Lo hiciste en silencio, sin ruido
pero, en Belén, fuiste luz en medio
de un impresionante firmamento estrellado.
Tú, Señor, eres la luz del mundo
Entonces ¿qué somos nosotros, Señor?
Somos pequeñas luces, de tu inmensa luz
Somos pequeños ríos, de tu inmenso mar
Somos pequeños destello, de tu inmenso sol
Eres, Señor, luz de la humanidad
Quien a Ti escucha, encuentra alivio
Quien a Ti sigue, se siente protegido
Quien a Ti bendice, queda engrandecido
sobrecogido y enardecido por tu presencia, Señor.
Nunca, nuestra tierra,
cesará de darte gracias por tu Palabra
Por poner esperanza a nuestro lado
Por sembrar ilusiones en nuestros senderos
Por levantarnos, con y por tu Palabra,
cuando nos sentimos decepcionados,
engañados o humillados
por tanta palabra y bisutería que ofrece el mundo.
¡Gracias, Señor!
Sigues siendo luz de muchos pueblos
Horizonte de muchas metas
Vida de muchas vidas
Orgullo de millones de hombres y mujeres
que, sintiendo la peligrosa noche,
saben que Tú sigues siendo…..la LUZ.
Amén

Adora y confía en Dios

 

Autor: Padre Teilhard de Chardin
No te inquietes por las dificultades de la vida,
por sus altibajos, por sus decepciones,
por su porvenir más o menos sombrío
quiere tú lo que Dios quiere.

Ofrécele en medio de inquietudes y dificultades
el sacrificio de tu alma sencilla que, pese a todo,
acepta los designios de su providencia.

Poco importa que te consideres un fracasado
si Dios te considera plenamente realizado…
plenamente a su gusto…

Piérdete confiado ciegamente en ese Dios
que te quiere para sí, tal como eres,
y que llegará hasta ti, aunque jamás lo veas.

Piensa que estás en sus manos
tanto más fuertemente cogido
cuanto más decaído y triste te sientas
vive feliz, te lo suplico,
vive en paz.
que nada te altere
que nada sea capaz de quitar tu paz
ni la fatiga psíquica, ni tus fallos morales

Haz que brote, y conserva sobre tu rostro
una dulce sonrisa, reflejo de la que el Señor
continuamente te dirige.

Y en el fondo de tu alma coloca, antes que nada,
como fuente de energía y criterio de verdad,
todo aquello que te llene de la paz de Dios.

Recuerda, cuanto te oprime y te inquiete, es falso
te lo aseguro en nombre de las leyes de la vida
y de las promesas de Dios.

Por eso cuando te sientas apesadumbrado, triste
ADORA Y CONFÍA EN DIOS.

PENURIA DE AMOR

          

Señor, en medio de mis tribulaciones
tu no te pierdes de mi vista
que tanto puedo sufrir como viviente
con alma, espíritu y cuerpo
que no pueda hacer mis penumbras a un lado
y mostrarte que aunque mi cuerpo se fustiga
por la purificación de mis culpas
el espíritu que me infundiste
resiste todo dolor y desgarre
y mi alma permanece intacta
en la fortaleza que erigiste para resistir
los golpes de la vida
porque soy flagelado
con los cuidados que me tienes
me corriges porque me amas
esto me haces ver
que mi espíritu no sabe sufrir ni claudica
es el cuerpo que se duele
porque la carne es débil
pero que importa todo eso
tu amor todo compensa.

Joaquín Castillo/19/10/12

El himno de victoria


domingo, 11 de noviembre de 2012

ÉL CONOCE SUS OVEJAS

 
"En aquel tiempo se celebraba en Jerusalén la fiesta de la
Dedicación del templo. Era invierno y Jesús se paseaba por el
Templo, en el pórtico de Salomón. Le rodearon los judíos, y le
decían: ¿Hasta cuándo vas tenernos en vilo? Si tú eres el Cristo,
dínoslo abiertamente. Jesús les respondió: Ya os lo he dicho, pero
no me creéis. Las obras que hago en nombre de mi Padre son las que
dan testimonio de mí; pero vosotros no creéis porque no sois de mis
ovejas. Mis ovejas escuchan mi voz; yo las conozco y ellas mi
siguen. Yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, y nadie las
arrebatará de mi mano. El Padre, que me las ha dado, es más grande
que todos, y nadie puede arrebatar nada de la mano del Padre. Yo y
el Padre somos uno ", Juan 10,22-30
Ahora nos llega el momento de la pregunta decisiva: Jesús, ¿es
simplemente un hombre o como el centurión que presenció su muerte
nos vemos obligados a responder: "Verdaderamente este hombre era
Hijo de Dios"?
¿Quién es Jesús? Si Jesús es simplemente un hombre extraordinario,
un genio excepcional, un líder fuera de serie que enseñaba los más
altos ideales éticos, nunca antes predicados, nos basta con seguir
su ejemplo, tratar de imitarle y de cumplir sus enseñanzas. Pero si
Jesús es realmente el Hijo de Dios, hecho hombre por amor a
nosotros, todo cambia. Y si examinamos su vida y obras con
profundidad, humanamente, quitando todo racionalismo, no cabe duda
de que Jesús es el Hijo de Dios.
Ante esta pregunta, que ya los judíos se formularon hace dos mil
años y recibieron la respuesta del mismo Jesús y que hoy dos mil
años después, los hombres se siguen preguntando, las posturas se
dividen. O se acepta a Jesús o se lucha contra Él, pero no existen
posturas a medias, fútiles o triviales.
Pero si alguien nos pregunta: ¿Qué es lo único seguro? ¿Tan seguro
que podamos entregarnos a ello a ciegas? La respuesta que saldría de
nuestros labios sería: el amor de Jesús. Sólo su amor es seguro y
total. Porque por el amor de Jesús sabemos que Dios nos ama, porque
el Padre y Él son una sola cosa. Porque a fin de cuentas Él es el
Hijo de Dios.
 
 
susana podnosoff